La revista electrónica de Los Cabos
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Una Gala Terrestre nos envuelve

Sandra Ricco



Las siluetas detrás de escena se perciben a través de la energía que emana el lugar.

Estamos a la altura del mar, que como creían los griegos, aun gobierna el Rey Neptuno.

Es el Taller Coreográfico de la UNAM, distinguido Ballet, que la coreógrafa Gloria Contreras heredó al pueblo mexicano y, así sus dones, su energía por elevar el espíritu de los más mundanos.

Bravo.

 "Sólo para un ángel contemporáneo" es primer movimiento que reconozco como un andante, inicia el tributo al Che Guevara que nos llevara hacia el Andagio y el moderato. 

El Rigor y disciplina que aporta un evento cultural como este es palpable, tan solo convivir con los anfitriones que insisten a las edecanes: “Los bailarines necesitan respeto y el público también, este es arte. Favor de avisarles que si hacen ruido o traen menores de 4 años que lloren deben retirarse”.

Pura educación para los nuestros.

A saber que hay que callar y concentrar la atención en lo esencial que son las formas en el escenario valorando el esfuerzo que a 30 grados hacen los bailarines es el capital intelectual a preservar.

Una Exquisitez.

Las líneas en  la plataforma iluminada de colores ancestrales jugando con técnicas concretas pero bailes ecléticos llenos de fuerza y pasión son una realidad  en el tiempo incalculable.

La experiencia es refrescante, siendo un arte contemporáneo, resulta contrastante con la compleja  coreografía estrenada entre  1968 y 1975 El concierto en “RE” del maestro Johann Sebastian Bach.

El collage que logran transmitir los virtuosos bailarín@s a través de sus cuerpos con la música de Carlos Chávez, y su  Sinfonía India, del genial Piazzola  y el maestro  Arturo Márquez con su magistral "Alas para Malala" presupone épocas y estilos,  nos ilustran sobre la filosofía más pura de la que es capaz el ser humano. La creación.

El Ballet del Taller coreográfico de la Unam me ha llevado  hacia el Allegro

Anoche, todos fuimos beneficiados. Bendecidos.

Nuestro espíritu se enalteció. Más allá del número de asiento, todos nos encontrábamos en primera fila para presenciar uno de los más grandes esfuerzos del gobierno local: educar sin adoctrinar.

Educar, a través del arte debe ser la misión primera de cualquier sistema. Más aún si tenemos el universo celeste y  marino tan cerca.

Aplausos de pie expresó la audiencia, y así, la voluntad general de que se repitan las artes en el Pabellón Cultural de la República de Los Cabos.

Algo como un pacto social, una tradición posible.

 Para encontrarnos y recrearnos.

La noche de ayer quedó escrita en la crónica histórica de Los Cabos: “El día 3 de junio de  2017 el Taller Ballet Coreográfico de la UNAM ofreció una Gala por primera vez en el Pabellón de la República” Abriendo así la puerta para futuras Galas de está Magnitud.

Las alas para Los Cabos se extendieron esta noche como una iluminación que nos ofreció las formas y artes envueltas en el rigor, color y pasión del Taller creado y pulido por la gran bailarina Gloria Contreras. 

Reconozco desde aquí por su esfuerzo al alcalde Arturo de la Rosa y a Alan Castro. 

De nuevo estoy en el  preludio, con el impulso para en corto tiempo, seamos parte de otro gran evento que nos lleve por lo menos cerca del cielo.